

El trastorno desintegrativo infantil también conocido como síndrome desintegrativo de la infancia, síndrome de Heller o psicosis desintegrativa. Se trata de una enfermedad poco común que está incluida dentro de los trastornos de Espectro Autista.
En este artículo del blog de Psicología Nafría te cuento qué es el trastorno desintegrativo infantil, su diagnóstico y las diferentes soluciones para tratar dicha enfermedad.
El trastorno desintegrativo infantil se trata de una alteración psicológica que se caracteriza por su aparición tardía, niños y niñas alrededor de los 3 o 4 años de edad, y afecta sobre todo al desarrollo del lenguaje, las habilidades motrices o la función social.
Normalmente, el niño o niña que sufre este trastorno tiene un desarrollo normal, pero en el momento en el que se manifiesta esta enfermedad, dicho desarrollo se interrumpe y afecta a las habilidades cognitivas y comunicativas, e incluso, experimenta un tipo de regresión de las capacidades ya adquiridas.
Se incluye en los trastornos de espectro autista, como lo son el “síndrome de Asperger” o el autismo, pero a diferencia de estos, el trastorno desintegrativo infantil se caracteriza por su aparición tras el desarrollo normal del niño.
Como habrás podido comprobar este trastorno tiene muchos nombres, uno de ellos, “el síndrome de Heller” se debe a su investigador Theodore Heller, un educador austriaco que descubrió esta enfermedad en el año 1908.
El trastorno o síndrome desintegrativo infantil fue descubierto tiempo antes que Leo Kanner descubriera el autismo. Sin embargo, su reconocimiento fue tardío, hasta hace unos pocos años.

Tal y como he explicado antes, los primeros síntomas del trastorno desintegrativo infantil comienzan a aparecer a la edad de los 3 años. Sin embargo, cabe la posibilidad de que aparezcan hasta los 10 años.
¿Qué es un informe neuropsicológico y por qué es tan importante?
Los síntomas se dividen en tres grupos: área del lenguaje, área psicomotriz y área social, estos son los principales:
Los niños que sufren el trastorno desintegrativo infantil muchas veces presentan otros trastornos como, por ejemplo, síndrome de Asperger o la enfermedad de Schilder, o bien patologías neuronales como, por ejemplo, la esclerosis tuberosa.
Si has observado uno o varios de los síntomas anteriormente mencionados, y crees que tu hijo está sufriendo una regresión de sus capacidades cognitivas y comunicativas, desde Psicología Nafría podemos ayudarte.
Contamos con un excelente equipo de profesionales que estudia cada caso para garantizar una atención personalizada.
El diagnóstico del trastorno desintegrativo infantil (TDI) se basa en los criterios establecidos por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), que define el TDI como un trastorno neuropsiquiátrico grave caracterizado por una regresión en diversas áreas del desarrollo.
Hoy en día los expertos todavía no han podido determinar las causas que expliquen el trastorno desintegrativo infantil. Las investigaciones realizadas hasta la fecha excluyen las causas neurológicas o médicas como principal detonante de esta enfermedad, puesto que no existe ninguna razón científica que lo explique.
La ayuda de la psicología en las dificultades sociales en niños
Algunos científicos consideran que este trastorno se debe a alteraciones neurobiológicas en el cerebro del menor. Muchos niños diagnosticados con esta enfermedad presentan un electroencefalograma, que mide la actividad eléctrica cerebral, anormal.
Por otra parte, también puede deberse por varios motivos, ya sea por un cuadro infeccioso en el sistema nervioso, anomalías cerebrales, esclerosis tuberosa, convulsiones, e incluso por un hecho traumático.
Otros entienden que la causa de esta enfermedad se debe a los depósitos cerebrales de amiloide, como si fuera un tipo de demencia infantil.
Además, el número de niños que sufren el trastorno desintegrativo infantil es mucho mayor que el número de niñas.
Pese a que ambos se incluyen en los trastornos de Espectro Autista, presentan ciertas características que los diferencian.
Los niños con síndrome desintegrativo infantil y los niños con autismo presentan dificultades en las habilidades comunicativas y sociales. Sin embargo, los primeros se diferencian de los segundos, porque experimentan una regresión de sus habilidades, padecen con más frecuencia episodios de epilepsia o muestran conductas estereotipadas mucho antes.
| Característica | Trastorno Desintegrativo Infantil (TDI) | Autismo (Trastornos del Espectro Autista – TEA) |
| Desarrollo Inicial | El niño presenta un desarrollo normal hasta los 2-4 años, después hay una regresión significativa de habilidades. | El niño tiene dificultades en el desarrollo desde una edad temprana, pero no necesariamente una regresión. |
| Regresión | Se caracteriza por una regresión notable en el lenguaje, las habilidades motrices y sociales tras un desarrollo inicial normal. | El autismo no implica una regresión, pero puede haber dificultades en la adquisición de habilidades desde el inicio. |
| Síntomas Neurológicos | Los niños con TDI a menudo padecen más episodios de epilepsia y anomalías neurológicas, como electroencefalogramas anormales. | Aunque algunos niños con autismo pueden presentar epilepsia, no es una característica común ni frecuente. |
| Comportamientos Estereotipados | Los comportamientos estereotipados (movimientos repetitivos) suelen aparecer antes en los niños con TDI. | Los niños con autismo también presentan comportamientos estereotipados, pero pueden manifestarse más tarde o de forma diferente. |
| Habilidades Sociales y Comunicativas | Los niños con TDI experimentan una pérdida drástica de habilidades sociales y lingüísticas que previamente habían adquirido. | Los niños con autismo presentan dificultades persistentes en la comunicación y las interacciones sociales, pero sin regresión de habilidades previas. |
| Frecuencia de Trastornos Neurológicos | El TDI está más asociado con trastornos neurológicos, como la esclerosis tuberosa o problemas cerebrales, que pueden desencadenar la regresión. | Los trastornos neurológicos no son una característica clave del autismo, aunque algunos niños pueden tener comorbilidades. |
| Edad de Aparición de los Síntomas | Los síntomas suelen aparecer entre los 3 y los 4 años, con un desarrollo previo normal. | El autismo se detecta típicamente en los primeros años de vida, a menudo antes de los 2 años, sin un desarrollo normal previo. |
| Causa Aparente | Las causas son inciertas, pero se sospecha que están relacionadas con alteraciones neurológicas y/o infecciones cerebrales. | El autismo tiene una base genética y neurológica, pero las causas exactas aún no se comprenden completamente. |

Si sospechas que tu hijo puede estar experimentando los síntomas del TDI, lo más importante es no ignorar esas señales y buscar apoyo profesional lo antes posible. Sigue estos pasos:
Lidiar con el trastorno desintegrativo infantil puede ser desafiante tanto para el niño como para su familia. Afortunadamente, existen muchos recursos y formas de apoyo para ayudarte a ti y a tu hijo en este proceso:
Lamentablemente, no existe un tratamiento que permita acabar con los síntomas del trastorno desintegrativo infantil, pero con la ayuda de profesionales es posible mejorar la calidad de vida del niño que lo padece.
Es muy complejo poder mejorar las capacidades sociales, lingüísticas o motrices del niño, pero cabe la posibilidad de que adquiera la autonomía suficiente para realizar ciertas actividades con autonomía o que regulen su propia conducta, sin necesidad de entender lo que los demás le dicen.
Niños y terrores nocturnos: por qué y cómo se gestiona
En ocasiones y sólo cuando es estrictamente necesario, cabe la posibilidad de recetar fármacos al menor. No es lo más recomendable debido a los efectos secundarios, y siempre tiene que realizarse bajo supervisión médica.
A través de un tratamiento adecuado los niños y adolescentes podrán mejorar su autocontrol y, en consecuencia, controlar mejor su conducta.
En Psicología Nafría contamos con un experto equipo de profesionales especializado en el tratamiento psicológico de niños que estudia cada caso, para poder ofrecer una atención adecuada y personalizada. No dudes en ponerte en contacto conmigo, la primera consulta es gratuita.

Patricia Nafría Vicente
Psicóloga sanitaria y Neuropsicóloga. Mente inquieta en formación continua.
Si te sientes identificado/a con mis artículos, no dudes en contactarnos.